Para el posicionamiento de un producto, en primer lugar, debe elegirse la segmentación más deseable y para ello es interesante conocer el tamaño de dicho segmento y su crecimiento, además del interés estructural del mismo, el cual está definido por:
Amenaza de la competencia.
Amenaza de nuevas entradas.
Amenaza de los productos sustitutos.
Amenaza por el aumento de poder de los compradores.
Amenaza por el poder de los suministradores y los objetivos y recursos de la empresa.
La empresa necesita desarrollar una estratégia del posicionamiento del producto para dar a conocer a los consumidores en qué difiere dicha empresa de los competidores actuales y potenciales. Para construir una estrategia de posicionamiento del producto existen seis bases alternativas:
Posicionamiento en características específicas del producto.
Posicionamiento del producto.
Posicionamiento para ocasiones específicas de uso.
Posicionamiento por categoría de usuario.
Posicionamiento con respecto a otro producto.
Disociación de productos.